Antonio Machado · Campos de Castilla, 1912
Proverbios y cantares, XXIX
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Machado publicó estos versos en 1912, en Campos de Castilla, cuando vivía en Soria como profesor de francés. Son diez líneas breves, casi un refrán, y desde entonces se citan en discursos, en murales y en canciones: Joan Manuel Serrat las convirtió en «Cantares» en 1969 y las llevó a medio mundo. La idea es sencilla y desconcertante a la vez: nadie recorre un camino que ya existe. El camino aparece, paso a paso, detrás de quien anda.